domingo, 11 de marzo de 2012

Carta desde el corredor (teoría de multilocación metafísica) parte 3 de 4

EL TRANCE. LA ANTESALA DEL MÁGICO UMBRAL ¿ENDORFINAS O UNA PUERTA?

Resulta que no me acuerdo de la muerte, ella me recuerda que me aguarda y que debo apremiar mi despedida porque hace ya rato que mis abuelos han venido a buscarme, están aquí para acompañarme.

Parece una velada alrededor de mis helados huesos, en esta celda no hay nadie y a la vez un montón de gente que me estima me aguarda con paciencia, y quizás con tanta ansia de abrazarme, como yo de asirme a sus etéreos brazos, ¡dios, son ellos!

Sé lo que viene ahora, lo he presenciado en otros. Mis abuelos precisamente me relataron su tránsito, y tantos otros me contaron lo que los suyos les relataron, que conozco perfectamente el camino, casi parece cotidiano, como si hubiera recorrido muchas veces esta luminosa senda.

Pero antes de entregarme al sueño de la puerta albiceleste, antes de entregarme a la luz y a los colores a cuyo lado la vida más esplendorosa es penumbra gris y soledad, antes de dejar caer mis parpados y rendir los latidos de mi corazón debo sembrar en el astral esta brizna verde de pensamientos, por si estas sensaciones son consecuencia del coctel de endorfinas que recorre mi organismo en este trance.

Este germen de esperanza en papel sería aplastado por pezuñas de ñus de oscuras legiones de consumidores que en polvorienta nube de intoxicación informativa caminan hacia un desastre ecológico y humanitario sin precedentes. El pensamiento es el único espacio que me queda, sea real o virtual son las únicas coordenadas que me quedan, terminará aquí mi trabajo, si es que no es un comienzo.

Pero si esta débil luz que se apaga, y contra todo pronóstico cartesiano esta semilla que cae en suelo fértil, si esta brizna de proyecto vital logra elevarse al cielo unos pocos metros en busca del Sol, puede que un día contemple desde las nubes, y desde lo alto de la brecha del tiempo donde los relojes están en pausa, la locura de esta línea de tiempo hacia la extinción masiva.
No sé si ya la inyección letal fluye ya por mis venas, ni sé si las personas de mi alrededor están vivas o muertas, si han venido a buscarme o a despedirse de mí. Ni siquiera sé si el tiempo ya se ha parado para mí, si hablo contigo, con alguien o conmigo mismo. Todo parece confuso en este umbral del destino, o lo que sea. No sé si muevo los labios, o si alguien me escucha o si proyecto mi pensamiento se desploma desde la zona cero de mi mente devastada.

Me asalta el temor y la duda. Para qué voy a pensar o a contar, si a nada se parece este paisaje a lo que contiene mi memoria, si es la mía o es esa memoria ancestral que planteaban los clásicos, o lo ha creado todo mi mente para paliar la angustia del óbito a base de secreciones naturales sobre mi torrente sanguíneo. ¿Son todas ellas construcciones imaginarias que sólo existen en una mente que se van a comer los gusanos. 

¿Dónde está la tierra esmeralda? ¿Dónde quedó mi paisaje interior? ¿A dónde se fue mi musa, dónde se fueron todos?

Nada se acontece, nada brilla aún como en el viaje de la barca dorada, nada refulge en su mágica esencia como creía recordar, o quizás, como mi mente había planeado.

No siento mi cuerpo pero tampoco el supuesto placer químico de una descarga hormonal que agradece su hospedaje a un organismo que perece y subyace a lo que hace un momento creía espiritual.

El terror me invade. Si he de deshacerme en la tierra con mi piel y mis huesos, cuál será mi último pensamiento, mi último sentimiento, mi última sensación ¿me quedaré con ella para toda la eternidad como en una macabra olimpiada de Zenón de Elea?

No creo. De ser todo pura materia y naba más, todo acabaría en ese instante y ya no vería nada de lo que luego sucediese. Además lo "material" está plenamente superado, hoy perciben la física cuántica hasta los necios, aún siendo la física una parcela duramente acotada donde se castiga duro al intruso, cualquier mente vulgar como la mía puede asentarse y edificar su pensamiento sin complicadas ecuaciones, pues física es Naturaleza y Naturaleza es todo. Además no inventaron la física el MIT ni el CERN sino los que aseguraron que el gnomón no pertenecía a pitagóricos ni a menfítas, sino al Nilo.
En ese caso me estaré desprendiendo de la dimensión tiempo, y ese último instante, cual aquella aporía eleática en que Aquileo alcanzaba a la tartaruga, será todo lo que me quede de haber pasado por los rigores de lo que creemos vida. En ese caso nuestra especie sería una larga cadena de últimos trigramas, o fotogramas en tres dimensiones. el ordenamiento molecular cromosómico será un escenario lánguido y estéril, inmóvil, muerto como el caos en el caos, gris, dantesco, un grito eterno pues pocas muertes se han producido en escenarios de dicha, bambalinas de rosas y algodones de azúcar.

Pero en la Naturaleza todo fluye, nada hay atrapado en el tiempo ni en el espacio, tan sólo yo permanezco en esta celda porque aún estoy con vida, y ni siquiera así me siento atrapado o solo, pues puedo ya ver entre brumas y pequeños flashes, a las personas con quienes he vivido buenos ratos y momentos especiales, personas a las que me he vinculado de alguna manera y en algún momento, están aquí muchas que ni siquiera conocía o me acordaba de su existencia, y seres que amé profundamente y no pude llegar a conocer, creo que aguardan a que muera aquí, o nazca allí, quién sabe, para encontrarme con ellos, con todos a la vez, y a la vez con cada uno de ellos como si me clonase un millón de veces a la vez, a la vez, a la vez. Esa puede ser la cuestión.

¡Pero eso no es posible! Muchas de esas personas eran incompatibles entre sí, ni siquiera podrían permanecer juntas en la misma estancia. Todas mis amigas, mis novias, mis fantasmas, seres queridos u odiados, o ambas cosas, todas las posibilidades, todas las variaciones, todas las combinaciones… pero todo esto ¡no es físicamente posible! ¡no a un tiempo! ¡no hay espacio suficiente!... ¿o sí?

A fuerza ha de ser una jugada de mi mente en connivencia con la última jugada de mis glándulas, que vienen a despedir a mi sistema nervioso con un formidable espectáculo de fuegos artificiales y una paradójica imagen del todo imposible en la física cotidiana del mundo real.

¿Mundo real? ¿Vida real? ¿Quién ha dicho eso? Creo que yo lo dije. Parece que en este punto empiezan a diluirse las fronteras del ego, el tú y el yo se hacen borrosos, confusos.

En la vida de cuatro dimensiones esta escena es imposible del todo, desde mi punto de vista y desde el de cualquiera de los asistentes a mis últimos instantes.

Aquel amigo fue mi mejor amigo cuando murió, pero eso fue veinte años antes que yo. De haber vivido todo ese tiempo es muy probable hubiéramos tenido divergencias que habrían transformado nuestra amistad en otra cosa, tal vez en una amistad deteriorada o incluso enemistad, pues es difícil escapar a los infinitos formatos en qu la infidelidad se puede presenta.

Sin embargo, ahí está, sonriente como la última vez que le vi, lleno de vida y esplendor juvenil, y a la vez muy maduro y adulto. No ha pasado el tiempo por él, y a la vez es todo un hombre, no hay sombra de las carencias psicológicas que presentaba en vida debido a la edad. Sólo sé que ansío enormemente abrazarle.
También están ahí mis dos abuelas, ¿cómo podré abrazarlas a la vez, si una de ellas, al morena, fue falangista y miembro activo del genocidio franquista, y la otra, rubia como la nieve, se encontraba entre las víctimas del holocausto, superviviente sólo por no haber nacido hombre?

Mis abuelos ambos me observan también y deseo abrazarlos, aunque ambos saben a cuál de ellos reservo mi vínculo más extremo y apretado. Él mismo me narró y describió el escenario de su muerte. Muy parecido al mío, por cierto.

Del otro abuelo apenas tengo algún recuerdo muy superficial, murió siendo yo muy niño. Puedo deducir que abrazó el régimen fascista implantado tras la guerra civil, y que colaboraría con él por motivos de mera supervivencia, le tocó, como se dice vulgarmente, el frente nacional, y optaría por presenciar los atropellos sobre la población civil con la mirada puesta en otra parte para no ser él mismo y sus hijos parte de las víctimas esparcidas por las cunetas de las carreteras españolas. Muchos optaron por esta vía sin que, en realidad, tuvieran otra opción, pero yo no lo sé. He de preguntárselo a él mismo, pues desconozco este punto.

Del otro lado se encuentra mi verdadero abuelo, no sólo biológico. Quién tantas veces he llorado al despertar de un sueño en el que me encontraba feliz abrazándole y sorprendido de encontrarle vivo.  También le tocó el bando golpista, pero nunca pegó un tiro a nadie. Ni siquiera levantó el brazo al modo fascista, jamás, ni al pasar por delante el blindado del dictador en formación con su séquito de psicópatas asesinos, motivo por el cual fue torturado y puesto frente a un pelotón de fusilamiento, como poco antes habían hecho con sus padres y dieciocho de sus veintitrés hermanos. Fue salvado por un cura, curiosamente. Mi abuela, la clara, sería muy religiosa toda su vida quizás por este motivo.

¿Cómo podría sentarme en el regazo de los dos?, en las rodillas del abuelo que me dio amor y ejemplo hasta en el día de su muerte, y en las del que sólo recuerdo vacío a instancias de su esposa ultra-falangista y nacional-católicista, serrana de la Demanda y somatén, mujer de tantas que vieron en la guerra una oportunidad para medran, y que nunca abriría la puerta de su casa a una roja como mi madre.

También han venido algunas damas que he amado, no sabía que habían muerto, pero a la mayoría creo que yo las esperaré pacientemente. Curiosamente hay otras a quien quise amar y no pudo ser, tampoco sabía que el deseo fue recíproco, y que fuesen a abrirse universos paralelos donde existir con todas ellas plácida o turbulentamente, tal como hubiera sido en vida.

Cuánta incomunicación habita en nuestra civilización de las comunicaciones. Era telemática del mundo interconectado, y el sentimiento humano más aislado que nunca en muchos aspectos, y sobre todo en las distancias cortas, donde un muro de silencio e indiferencia contiene lo más esencial de nuestra naturaleza.

No podría abrazar a todas estas personas a la vez, la mayoría de ellas totalmente incompatibles e inconexas en tiempo y forma. Sin embargo, todas como fueron yo las conocí, en su mejor momento según mi memoria. 

Si esto no es una ilusión de mi mente ha de ser una nueva dimensión, un hipercubo de relaciones, que se redimensiona a su vez en todos los demás cuando llegue su momento. Exponente que habría que aumentar si cada una de las tuplas, instancias u ocurrencias personales puede explorar un conjunto de posibilidades diferentes. Esto son tres dimensiones adicionales, si el tiempo se puede recorrer en este multiverso en sentido contrario, como afirman brujas y chamanes, ya son cuatro.

El universo 4D de Descartes encuentra su imagen especular en la frontera de los sueños y la muerte. La Naturaleza se implementa, como lo plantéan físicos teóricos y filósofos espiritistas, en ¿mundos 8D?

Carta desde el corredor (teoría de multilocación metafísica) parte 2 de 4

Carta desde el corredor de la muerte
DEPRESIÓN. DISTORSIÓN. EL FLANCO DE BAJADA. EL DESCENSO

Tengo todo por hacer todavía y me habéis condenado atajo de hipócritas, termitas insaciables que vais a reventar el planeta, el umbral de la vuelta atrás ya lo habéis dejado atrás, y como si nada, y osa abalanzáis sobre mí como la desgracia se abalanza sobre vuestras cabezas insensatas, ciegos codiciosos, vuestros nietos os conocerán como los psicópatas descerebrados que causaron la extinción masiva, y mientras tanto me aplicáis la ley antiterrorista, qué cosas.

Eso me debería llenar de orgullo macabro aunque no me quedaría ya tiempo para disfrutarlo. Demasiado en qué pensar todavía, todo por ordenar, todo por hacer. Plantaría un árbol si me dierais una pala, plantaría árboles el resto de mi vida sin siquiera sentirme forzado, pero es mejor eliminarme no sea que se propague mi fiebre.

Si la justicia es remuneración mi salario aguarda al final de este largo y oscuro corredor de la muerte. Mi delito, considerar la vida de un homínido de igual valor o inferior que la de un cetáceo, y llevar a la práctica esta premisa, mediante explosivos.

A los cargos presentados debo agregar yo mismo, voluntariamente y en pleno uso de mis facultades racionales, emocionales y espirituales, el agravante de dolo, premeditación y alevosía, quizás agregaría más cargos pero no están tipificados.

Ni siquiera el enunciado de la fiscalía es correcto, pues considero mucho más valiosa la vida de un sólo cetáceo como los que intenté salvar, de los cuales apenas quedan una docena de manadas enfermas y desorientadas sin cabezas de familia ni alimento en el océano esquilmado y envenenado que les hemos dejado, que las vidas de todos aquellos homínidos que disparaban contra una de las últimas  cosas bellas que le quedan al planeta fuera de los museos, por un puñado de billetes cuyo destino siempre es el de regresar de un modo u otro a las arcas de alguna entidad financiera. Asimov se equivocaba, no seríamos esclavos de los robots, aunque sí de algo metálico, y de papel también.

Y refrendo conscientemente la sentencia, compadezco a los homínidos que maté y compadezco a sus familias, cuya casa pasará a manos de la gran ramera que ordena al mundo en forma piramidal, pero volvería a hacerlo, no hay lugar para el arrepentimiento.

Y lo siento por ellos como por el resto de personas que tienen al alcance el ser humanos pero que debido a algunas desastrosas creencias religiosas, la fascinación pecuniaria, prejuicios nacionalistas y otras formas de drogodependencia sociocultural que 7.000.000.000 de homínidos practican, y detestan algunos humanos en peligro de extinción.

El simio primate braquicéfalo con quien compartimos raza quedó estancado en el preclásico del bronce, en aquellas primeras acuñaciones masivas de moneda con las que sufragar grupos beligerantes de mercenarios dispuestos a todo por someter a los no beligerantes. Se pudrió su espíritu estancado en las aguas putrefactas del terror y el dogma, mas no así su tecnología, que se fue sofisticando y perfeccionando sobre todo para una cosa, la destrucción del otro, arte en el cual se han alcanzado insospechadas cotas. No debimos bajar de los árboles tan pronto.

En lugar darse cuenta del daño irreparable infligido sobre sí misma y su entorno, la especie protohumana entonces, casi de inmediato delegó su conciencia y su sentido de la responsabilidad en las maquiavélicas maquinarias de poder alienante y corrupto que aún perduran, y que ahora castigan mi desesperado acto de defensa del más débil, el mundo que llaman animal.

Estas  maquinarias de triturar ecosistemas, engrasadas y ebrias durante todo el siglo pasado y gran parte del presente, por el caro y sucio sabor del petróleo, permitieron que las inconscientes masas supervivientes de guerras mundiales endémicas y permanentes, disfrutaron momentáneamente del poder efímero que otorgan las glorias y placeres pecuniarios como conducir un maloliente bólido, antes de ser engullidas por esa misma maquinaria implacable dirigida por expertos en financiación que no saben nada de economía, y los homínidos comenzaron a actuar consensuada y estratégicamente como insaciables termitas peligrosamente compactas y bien organizadas, poniendo en jaque a la piel verde del planeta y a la escasa humanidad que 7.000 años antes comenzaba a balbucear su verdadero potencial racional antes de comenzar comenzó su explotación y persecución sistemática.

Los pocos humanos que residualmente fueron emergiendo y superviviendo provisionalmente estuvieron siempre dispuestos a defender esa piel verde cada vez más delgada y despezada, pero fuimos perdiendo en todos los frentes hasta llegar al irreversible día de hoy. Tan pronto como despertábamos nos iban anulando  con unas cuantas monedas, o bien asfixiando por la falta de ellas, o por la infalible espada, que nunca supieron manejar tan diestramente como sus peones de la guerra.

La cuenta atrás está en macha y ya no hay quien pare el colapso, aunque no será cosa de un día. Y yo en lugar de poner en orden mis últimos pensamientos le suelto este discurso a esas grises paredes asépticas y cargadas de desolación.

Heme aquí tratando de dispersar semillas humanas al viento de un desecado desierto hablando para mi amigo el diablo, pues ya ningún dios nos hace caso. El tiempo se acaba. El aire está cada vez más viciado, el agua cada vez más salobre, y he de rendirme ante la visita del funcionario de prisiones que me trae la comida, plato que no ingeriré porque yo mismo elegiré mi momento de morir, ya que no he podido elegir el modo.

Después de la última sesión de azotes psicológicos para delatar a mis hermanos activistas, ya no sé si me encuentro en mis cabales o la situación de estrés permanente en la que me encuentro hace que confunda ya la realidad con el sueño, ya no sé si estoy despierto o dormido, no sé si es de día o de noche, o que día debería ser hoy, ni sé si cuando mis ojos se cierren de cansancio lo harán por última vez, ni sé si lo deseo siquiera.
Me veo las manos, y veo que no son lo que eran.

Mis manos eran bellas, de verdad. Aunque no lo parezca, un día mis manos fueron dignas de ser pintadas, proporciones áureas, delicadas curvas fractales, recias pero suaves, musculosas, firmes, equilibradas, simétricas, como las de la capilla Sixtina, manos de músico, de lírico, de cocinero de finas hiervas. Mis manos no temblaban así.

Hoy no parecen mías, no las conozco, y creo que ellas ya tampoco me reconocen. Me acabo de dar cuenta de que son unas manos ajadas, maltratadas, vejadas, expresión de mis sentimientos. No son manos de un informático ni del hombre de escritorio para lo cual fueron educadas, son manos de labriego cansado, de campesino desesperado de mirar al cielo, de obrero de la construcción somnoliento tras una jornada a destajo demoledora, manos de cantero medieval, de minero asturiano, de boxeador vencido.

Son cicatrices prensiles, mapas de 42 años de golpes, todos en defensa propia, todos en el amor propio. Hoy ya no es posible ser humano. Los que lo fueron ya se han fueron de este plano al siguiente del quinto, quizás abandonaron asustados, quizás supieron reconocer la derrota y no quisieron seguir malgastando energías valiosas, o los han ejecutado ya sin inyección ni protocolos como a los hermanos totémicos de especie.
Ya nada me espanta tanto como las torturas de los enemigos de la luz, las ignominias y vejaciones humanitarias del pasado que creíamos lejanas y extirpadas, siempre llaman a la puerta como metástasis incontrolables de un infierno latente.

Las sombras más lúgubres del pensamiento lúgubre siempre vertiendo premisas venenosas en las aguas cristalinas de la razón y la ciencia, hoy el caldo de cultivo flotando en unos medios de comunicación corruptos y monopolizados al servicio del dinero, que difunden indiscriminadamente falsas pócimas milagrosas que las masas ingieren sin oler ni paladear, y los fanáticos engullen con la avidez y la satisfacción del que se quita el síndrome de abstinencia mediante tóxicos corrosivos que matarían a alguien sano.

Jauría de perros vanidosos homologados por una corbata y una cara tan dura como el hormigón con que alicatan la  piel del planeta, sostienen su imperio en el viejo concepto de la moneda, y lo que ellos llaman sostenibilidad es ya colapso global dosificado en cómodos plazos. Ya no sé si me importa, tengo un pie ya en el quinto elemento, además no sé si es algo que cada uno de vosotros os habéis buscado por acción o por omisión. Cuando me hayáis expulsado de un puntapié con forma de inyección quizás con suerte comprendáis que esto no es una crisis sino un sistema. Un sistema de control de bienes muy antiguo, por cierto.

No dejaréis de escuchar a los maestros de la perversión y la mentira que se disfrazan de objetividad y pragmatismo, vacíos materialistas que sólo ven en los números cifras con que sesgar estadísticas para reforzar los nichos de escoria donde incuban las próximas patrañas que mañana incluirán en los libros de historia.

Tampoco son inocuos los asesinos del espíritu y corruptores de conciencias que se erigen como intermediarios de dioses con derecho de patente, son igualmente perniciosos e invocadores del desastre.

Nada saben del espíritu, sin embargo su fe es tan ciega como incrédula su actitud ante ciertas evidencias. Ellos comandan el mundo al revés en que vivimos, invierten y pervierten toda lógica constructiva al ser incapaces de identificar las falsas premisas que sostienen sus falacias cosmológicas.

Viene a mi memoria la campaña comercial que llaman navidad. Para celebrar el nacimiento de un falso mito milenario plagiado de otro anterior que quizás no fuera tan falso ni tan mítico, asesinan cada año a millones de las verdaderas divinidades que nos dieron la vida, los árboles. Se talan por costumbre y por motivos puramente decorativos, si es que fuera bello contemplar un árbol muerto. Los cortan para adornar salones y patios, y eso lo califican de acto religioso.

El emperador de estos holgazanes profesionales de la falsificación y la tiranía, podría, con una sola de sus magnánimas y somnolientas palabras, erradicar esta maligna costumbre que demuestra la decadencia de nuestra sociedad y el primitivo estado evolutivo que nos envuelve y que en nada es acorde a nuestra evolución tecnológica, implementada únicamente para la explotación aunque a esta sórdida dinámica se la llame cultivo. Pero el concepto de cultura es diametralmente opuesto al de explotación, aunque culto es una palabra brutalmente prostituida.

Tal vez no lo hace por pura ignorancia, ni siquiera sabe la fatalidad que representa y las legiones de corazones ciegos que le siguen como el jefe temporal y supuesto intercesor del homínido ante las leyes de la Naturaleza, que creen que se doblegará a sus pies mediante sacrificios de árboles y cosas así, como incuestionable  falacia senil y demencial.

El maligno, dicho sea de paso, no tiene cuernos ni rabo, estos pertenecen a los benditos animales nos dan leche para nuestros quesos, y filetes para nuestras parrillas. El aspecto del verdadero maligno, por el contrario, podría parecerse al de una irritante medusa milenaria cuyos hilos son tejidos por los administradores de la metálica vibración del dinero, el mismo metal que sirve tanto para hacer armas como monedas y vehículos con que intoxican la mente y el aire, según convenga. Y no me refiero a la mítica Medusa que recrearon los micénicos tras sucumbir sus tropas ante la reina egipcia Ahhotep.

"Atado y bien atado", ese fue el último testamento del último dictador genocida que pasó por estas tierras. Aún lo recuerdan con espanto los más mayores, con nostalgia los más depravados. Ya se fue, pero su maquinaria persiste incorruptible cual Goliat de la era del Armagedón, sin que David tenga siquiera la oportunidad de sostener su honda. Aprendieron la lección y la aplican sin fisuras, acaso algún cabo suelto esporádico al que aplicar la inyección letal para que no escriba novelas subversivas desde una inspiradora celda.

Cantan lo que saben y no saben lo que cantan. Viven como esclavos, viven más enjaulados aún que yo, pues mi mente es libre, mi imaginación un halcón que vuela alto, mi deseo imperturbable, y mi razón pura después de haber pasado a la acción. Mientras tanto, los manipuladores de masas prefieren seguir sacando brillo a sesgadas estadísticas, simulaciones con carencia de variables, y empañadas bolas de cristal, a poner en marcha, de una vez por todas, un plan de recuperación de la piel del planeta, todo es posible, el gravitrón, la bilocación cuántica, viajar fuera del sistema solar, la fusión fría, todo menos eso, todo menos emprender el camino de la supervivencia, emulando un poco a los curas: el camino de la salvación.

Pero la maquina sigue imperturbable cortando los hilos que nos unen a la vida, sigue eliminando el verde y arrancando malas hiervas como yo, cabos sueltos que por más que nos arrancan y nos arrojan a la gran fiesta que debe ser el infierno, retornamos siempre y con amigos, mas no nos teme la gran ramera dotada de las más viejas y potentes tecnologías que ha creado el homínido, que no son ni la rueda ni el fuego, sino la moneda y el terror. Cantemos un requiem por la biosfera.

Demasiada tecnología para tan poca humanidad. Las trompetas de un nuevo apocalipsis y el holocausto de la razón anuncian otra cosecha de prototipos humanos desechables para una máquina que nos engulle y utiliza como peones clonados del homo imbécilis que domina el planeta, como envases  no retornables, como pañuelos de usar y tirar, una máquina que cultiva perfectos homínidos de plástico como espigas de un vasto Eliseo que puntualmente se siega para satisfacer un apetito insaciable, un apetito no humano que habla desde púlpitos decrépitos e hipócritas pedestales políticos.
Sólo somos biocombustible para una máquina de tentáculos invisibles, urticantes y paralizantes, una medusa que va cambiando de rostro desde la muerte de Osiris, el verdor de la Tierra. Pero el germen de la discordia flota en el aire y arraiga con las primeras lluvias de una primavera que no es árabe sino global, aunque el amanecer siempre sea oriental. Una semilla que alza un grito de guerra en medio de la sinfonía de los muertos, un basta ya que gira cual derviche generando tempestad en medio de un mar de pereza que se pudre inconsciente de su estancamiento y decadencia.

Mala hierba de pensamiento claro y decisión para la acción, que brota espinosa en medio de un latifundio cerealista donde no se pone el Sol y tampoco amanece, un mar de secano que crece a la sombra de partidos políticos y de futbol, modas al servicio del paradigma reproductivo, y acaloradas tertulias fatuas entre famosos, pedantes y demagogos varios, que ostentan decálogos de de la involución y rosarios de estupideces que terminan con aplausos y premios.

Soy una espina que sangra ya por poco tiempo, clavada por un futuro de vida digna y diversa, una Tierra por encima de divisas y naciones, religiones y combustibles, que pueda mirar a los ojos a sus hijos azules que nos miran como a bestias, antes de ser domesticados para la máquina.

El fiscal que me condujo a este corredor pronunció la palabra "radical" como unas mil veces. Y digo yo, ¿qué hay de malo en echar raíces? ¿qué hay de malo en ser raíz?

Sólo un tallo muerto se sostiene sin raíces, sólo las raíces sostienen la tierra fértil ante los violentos agentes erosivos, las que mantienen el suelo vivo sin que se convierta en roca. Las raíces sustentan a los árboles que calman los vientos, las tempestades y las olas de calor mortal, los árboles que guardan bajo sus ramas a Isis, la humedad de la tierra, esa que vivifica el ambiente.

Las raíces aportan el fluido vital a Osiris, el dios esmeralda, el organismo capaz de utilizar la energía del sol para sintetizar los oligoelementos en las moléculas del resto de biologías, los péptidos.

No puede haber frutos, consciencia ni memoria sin raíces. Yo no soy conservador ni progresista, soy un restaudor. Y, por cierto, puedes llamarme radical propiamente y sin ambages.

Carta desde el corredor (teoría de multilocación metafísica) parte 1 de 4

El presente texto es una definición en formato lírico-metafórico de la teoría de la multilocación metafísica, una perspectiva particular de la mecánica cuántica qué, al igual que las demás teorías planteadas aquí, no creo que pueda ser de mi propiedad ni de la de cualquier otra persona, pues en un mundo unificado e interconectado tal y como yo lo concibo, la propiedad intelectual no existe.

Tan sólo es mi punto de vista particular de las dimensiones adicionales que se plantéan en física desde ecuaciones muy complejas comprensibles únicamente por teóricos muy avanzados, que ni siquiera son capaces de ponerse de acuerdo o de adaptar sus ecuaciones a un universo estacionario como el que planteaba Einstein, al cual, por otra parte, parecen devolver la razón las últimas correcciones sobre la observación de neutrinos en el Universo, y en cuyas implicaciones no vamos a entrar ahora, sino tan sólo mencionar que se acaba de comprobar que dichos neutrinos no son más rápidos que la luz, y que, por tanto, le deben una disculpa al despeinado científico al que todos desean superar por todos los medios, y que no lo consiguen ni con el CERN.

En lo que coincido con esos físicos aparentemente campechanos de las portadas en revistas científicas es, que resulta muy difícil explicar las dimensiones no cartesianas o adicionales que plantean las ecuaciones teóricas más avanzadas o temerarias, motivo por el cual me he tomado la libertad de recorrer el camino inverso en un lenguaje sencillo y coloquial para llegar a las mismas ideas sin necesidad de expresiones matemáticas tan complicadas y esotéricas.

Partiendo de la recopilación de diversos testimonios de personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte, y personas que efectivamente murieron pero que pudieron describir su experiencia antes de dar el último aliento, únicamente me he propuesto especular sobre la fenomenología planteada desde diversos frentes, de forma que confluya con los resultados de la mecánica cuántica planteados por los más eminentes físicos teóricos, a los cuales los meros espectadores suscritos a revistas de ciencia hemos de seguir muy de lejos a sus privilegiados pensamientos, y que tan sólo podemos esbozar intuitivamente aunque sean resultados que afectan a todo el mundo por igual.

El problema del lenguaje matemático es sorteado aquí mediante un sencillo juego de metáforas para que todo el mundo pueda comprenderlas, es decir, abarcarlas, hacerlas suyas, siempre que los variopintos planteamientos morales y prejuicios religiosos a cada cual lo permitan, claro está.

El conocimiento no es un territorio aparcelado con propietarios y conquistadores, por más que lo hayan plagado de dolosas estacas que sostienen banderas y carteles que dicen "for sale", y pretendidas demostraciones de quién ha llegado antes, y justificaciones de ocioso y apoltronados eruditos de cátedra. Todo lo contrario, el conocimiento es etéreo y tierra de nadie, y por más que algún titulado nos llame a los no titulados intrusos, estamos en nuestra casa y nuestro derecho. los físicos teóricos son en realidad metafísicos, aunque todavía no se han dado cuenta.

Las visiones que a continuación plantearé componen un sistema de ecuaciones sencillas construidas con pinceladas de imágenes mentales que sólo pretenden describir las dimensiones no cartesianas que podrían abrirse en los umbrales del óbito a tenor de las manifestaciones descritas por los propios protagonistas del tránsito por la negra ker.

Se trata pues, aunque parezca pura vanidad, de una perspectiva alternativa de la mecánica cuántica digerible por los no físicos teóricos, una visión que ha surgido como respuesta a la incapacidad manifiesta de describir la realidad espiritual por parte de los modelos matemáticos actuales.

Mientras las orgullosas ciencias exactas modernas son capaces de describir con todo lujo de detalles y aproximaciones el comportamiento de los objetos más grandes y los más pequeños, y toda su fenomenología controlable, se muestra impotente e inútil para describir el comportamiento del espíritu observable en momentos tan críticos como la antesala de la muerte, pues la espiritualidad es una dimensión múltiple que interacciona y coexiste con la realidad física, la interpenetra, impregna e insufla vigor.

Negar una manifestación observable por no saber describirla, modelarla (modelizarla prefieren decir, como prefieren recursivo a recurrente... ignoro por qué) o diseccionarla en un laboratorio, es algo tan absurdo, prepotente y puerilmente pedante como negar el propio espíritu científico, al que los números ayudan enormemente, qué duda cabe, pero que no es otra cosa que el afán por buscar la verdad, y ese afán no se escribe con números, la búsqueda de la Verdad no puede quedar acotada por ecuaciones ni por ninguna categorización descriptiva, además si al "espíritu científico" le quitamos la parte de "espíritu" sólo nos queda una bola de arrogantes con bata.

Si dicho afán no puede superar determinadas fronteras del conocimiento tendremos que tender puentes que nos enlacen los diversos "posibles", los muchos universos que percibimos intuitivamente, aunque sólo están separados desde nuestra limitada y escasa percepción cuadridimensional. En realidad todo es un continuo universo, pero más grande y complicado de lo que parece y se nos antoja.

El mundo físico y el metafísico son el mismo, aunque el segundo es la parte que aún no hemos modelado (modelizado para los amigos matemáticos). Las coordenadas cartesianas y las del espíritu se interpenetran, ni siquiera son universos paralelos, sino un mismo universo existencial múltiple, o multiverso, como se está poniendo en boga llamarlo.

La materia adopta estructuras que obedecen a los múltiples patrones de la vida que coexisten y se funden unos con otros, pues no está nada claro el concepto de especie en biología a pesar de estar perfectamente categorizado. A su vez cada uno de estos patrones presenta múltiples instancias o individualizaciones, que aumentan el exponente de las posibilidades, y a su vez la vida afecta a estos patrones y a los individuos únicos e irrepetibles de tantos modos insospechados que estamos empezando a vislumbrar, que el paisaje resultante no se puede describir de otra forma que mediante dimensiones adicionales a las modeladas por René Descartes, y que estamos empezando a describir mediante complejos juegos de variables.

En algún punto de la gnosis humana han de confluir espiritualidad y ciencia, y algunos, no muchos, estamos dispuestos a averiguarlo y a contarlo con palabras del dominio vulgar.

Hay realidades que se describen bien con números, otras se describen mejor con palabras ¿porqué han de negarse unas a otras, ni siquiera son imprescindibles para expresar las ideas, hay más lenguajes, y lenguajes más directos.

Los físicos teóricos parece que ya han superado mediante complicadas ecuaciones matemáticas, la decena de dimensiones alternativas o adicionales a las cartesianas, y evocan, mediante sofisticados modelos interactivos una presunta realidad compuesta de universos paralelos posibles, y multiversos paralelos, que se consideran cuasi-demostrados al menos en las laboriosas pizarras universitarias de las de "antes", donde se escriben los jeroglíficos del siglo XXI, y es casi una herejía, en la actualidad, negar teorías como la del big-bang para defender algo tan loco como un universo infinito, relativo y globalmente estacionario.

Del otro lado de la ciencia, desde la perspectiva espiritual o filosófica, se contemplan igualmente varias dimensiones adicionales o metafísicas, pero los modelos utilizados en este caso son filosóficos en lugar de matemáticos.

Desde esta orilla de las grandes lagunas del conocimiento humano se manejan ideas en lugar de objetos, principios o premisas que se describen mejor con palabras que con números.

Cuando ambos frentes se den cuenta de que todos los buscadores de la verdad abordamos las mismas incógnitas mediante ecuaciones, palabras y modelos diferentes, los que tenemos a mano, o los que humildemente entendemos, tal vez entonces ambas orillas de la gran laguna de lo incógnito se den la mano, y empecemos entre todos a llevar a buen puerto la odisea sofista de la ciencia antes de que colapsemos nuestra supuesta civilización.

Mientras remamos, os presento un modelo filosófico para las dimensiones adicionales que experimentan ciertos moribundos cuyo relato ha sido registrado al pie de su lecho de su muerte, relatados de manera directa en algún caso a éste que escribe, y de diversas maneras a los investigadores de las llamadas ECMs o experiencias cercanas a la muerte, que parecen producirse de forma natural cuando ésta es consciente y progresiva, y puede entablarse una comunicación lúcida entre el que se está muriendo y el que le acompaña en el último aliento.

El relato que os presento en cuatro partes, incluida esta introducción, es una descripción de la física cuántica mediante ecuaciones sencillas, literales, o si se prefiere una descripción de la espiritualidad a la vista de la física cuántica. Una visión de la realidad explicada metafóricamente a modo de guión mediante un escenario y un protagonista imaginarios, aunque sea narrado en primera persona

Espero que os guste, o lo que es mejor, os sorprenda.

sábado, 10 de marzo de 2012

Presentación de Sofía y Ciencia


Estimados internautas curiosos y por tanto, amigos del conocimiento y del progreso del saber humano, tanto científico como paracientifico:

Hemos creado este blog para exponer una serie de filosofías alternativas o perspectivas particulares del universo, el logos, el demiurgo y la naturaleza, con el fin de contrastarlas en la medida de lo posible, con las diferentes porturas de los astrofísicos, cosmólogos, investigadores varios y librepensadores, aficionados o expertos, reconocidos o anónimos, reputados o marginados, que deseen participar exponiendo sus teorías o comentar las que aquí se irán exponiendo.

El contenido es libre. En los artículos aportados se podrán exponer vículos a otras web, banners y cuantos objetos se deseen añadir siempre y cuando no traspasen los fines de este blog, que no son otros que el divulgar la verdad y avanzar por los múltiples senderos del saber y la ciencia, experimentable o no.

Este blog no tiene fines lucrativos, no pide SMSs, no admite donativos, ni registra usuarios. Siéntase libre de exponer y debatir, expresarse y dar a conocer sus ideas y su obra. Para ello sólo debe enviarnos su artículo a sofiayciencia@gmail.com y si cumple con los objetivos del blog y los más elementales criterios de la calidad de la información y normas de la ética, podrá verlo publicado de inmediato.

Creemos que la sabiduria ancestral del ser humano y la ciencia pueden caminar de la mano en la senda del conocimiento hacia nuevas cotas de libertad y de progreso.

Sean bienvenidos de antemano, y muchas gracias por su curiosidad, su participación y sus aportes.



ÍNDICE DE ARTÍCULOS



01.- Presentación de Sofía y Ciencia
02.- De sentimientos y emociones... y otras cosas
03.- Teoría de cuerdas, supercuerdas y el problema de la gravedad
04.- Ese no es Jesús, quiero decir, ése también es Jesús
05.- Otros diluvios y el origen del "padre nuestro"
06.- Humilde hipótesis sobre el mal de Alzheimer
07.-
Jesús 3000 años antes de Cristo, el evangelio descodificado
08.- Gripe A: Roche y Glaxo Smith Kline en bancarrota antes de la pandemia
09.- Porqué los espectáculos taurinos son la vergüenza nacional (parte I)
10.- Porqué los espectáculos taurinos son la veegüenza nacional (parteII)
11.- Porqué los espectáculos taurinos son la vergüenza nacional (parte III)
12.- Cómo llevar un estilo de vida sostenible
13.- Bayas de goji: entre el mito y la leyenda
14.- Lenguaje corporal: el silencio habla
15.- El fenómeno de la mutilación de ganado
16.- 2012: LA PROFECÍA (1ª Parte)
17.- 2012: LA PROFECÍA (2ª Parte)
18.- 2012: LA PROFECÍA (3ª Parte)
19.- 2012: LA PROFECÍA (4ª Parte)
20.- 2012: LA PROFECÍA (5ª Parte)
21.- ¿Coches del futuro... o de nuestro pasado más reciente?
22.- Gen NDM-1: el gen viajero ¿nueva pandemia?
23.- Peligrosas bacterias viven en tu móvil

24.- Demoliendo la Teoría del Big Bang (Parte 1 de 5)
25.- Demoliendo la Teoría del Big Bang (Parte 2 de 5)
26.- Demoliendo la Teoría del Big Bang (Parte 3 de 5)
27.- Demoliendo la Teoría del Big Bang (Parte 4 de 5)
28.- Demoliendo la Teoría del Big Bang (Parte 5 de 5)
29.- Belleza y estereotipos
30.- La belleza según un aprendiz de la vieja física
31.- Y el arte murío en las segundas vanguardias
32.- Satanismo: una visión distinta de la religiosidad
33.- Teorema de la interfaz cerebral (1ª parte)
34.- Teorema de la interfaz cerebral (2ª parte)
35.- Teorema de la interfaz cerebral (3ª parte)
36.- Teorema de la interfaz cerebral (4ª parte)
37.- Teorema de la interfaz cerebral (5ª parte)
38.- Mi opinión sobre las celebraciones de semana santa

39.- Control parental y de empleados
40.- Microsoft pone contra las cuerdas a creativos y desarrolladores
41.- La realidad plural en un mundo de estereotipos
42.- Dimensiones adicionales y universos paralelos, realidades incompatibles
43.- Reflexiones sobre el atentado de Noruega
44.- El espejismo de la democracia
45.- Los derroteros del cristianismo
46.- Maltrato animal como festejo popular
47.- Genocidio de delfines cada año
48.- Trata blancas, ni mucho menos el fin
49.- Esclavitud en el siglo XXI
50.- Breves notas sobre ecología política
51.- Carta desde el corredor (teoría de multilocación metafísica) parte 1 de 4
52.- Carta desde el corredor (teoría de multilocación metafísica) parte 2 de 4
53.- Carta desde el corredor (teoría de multilocación metafísica) parte 3 de 4
54.- Carta desde el corredor (teoría de multilocación metafísica) parte 4 de 4 
55.- La Santa Inquisición cabalga de nuevo
56.- Notas sobre la libertad
57.- El Grinch, versión revisada


martes, 17 de enero de 2012

Breves notas sobre ecología política

Esta entrada se configura en base a la información obtenida de una entrevista publicada por Vegamediapress a Florent Marcellesi sobre Ecología Política; un movimiento que defiende una trasformación ecológica, social y ética de la sociedad.

¿Qué implica la ecología política?
  • Desmantelamiento de la lógica social del consumismo.
  • Inversión masiva en tecnologías y energías limpias, en la mejora de los ecosistemas y en los sectores sostenibles (New Deal Verde), la autosuficiencia energética y la soberanía alimentaria.
  • Uso masivo de la reducción de la jornada laboral y del reparto del trabajo, incluyendo el de los cuidados así como redistribuir la riqueza a través de una renta máxima, una renta básica de ciudadanía y una fiscalidad sobre los capitales y los recursos naturales.
  • Regulación drástica del sector financiero y conversión de la “banca ética” en norma para el sector bancario.
  • Construcción de una macroeconomía ecológica que integre las variables ecológicas y donde la estabilidad no dependa del crecimiento, la productividad del trabajo no sea el factor determinante y que supere definitivamente el PIB como indicador principal de riqueza. Ello requiere la puesta en marcha de una democracia participativa y ecológica.
¿Cuál es su esencia?
  • Es un sistema de pensamiento global y autónomo que busca alcanzar a la vez justicia social y ambiental, para las generaciones presentes y futuras, extendiendo el concepto de solidaridad al resto de seres vivos y no humanos.
  • Responde a unas necesidades históricas concretas marcadas por las múltiples crisis actuales: ecológica, social, democrática y ética, dicho de otro modo una crisis civilizacional.
  • Ante la oportunidad y necesidad de cambio que trae consigo el siglo XXI, el mayor reto de la ecología política es promover una sociedad donde seamos capaces de ser felices como seres humanos, dentro de los límites ecológicos de un planeta finito y de forma democrática.
  • No existe un crecimiento infinito en un planeta finito. Salir del dogma del crecimiento y de la dictadura del PIB, reducir drásticamente nuestra huella ecológica o combinar justicia social y ambiental dentro de los límites del planeta son las bases del ecologismo político y social.
  • La ecología política se refiere al conjunto de valores, propuestas e ideas que conforman la ideología verde. Es utópico es pensar que podemos seguir viviendo en un sistema socio-económico por encima de los límites ecológicos del planeta (si todas las personas de este mundo vivieran como los españoles, ¡necesitaríamos tres planetas!). Tarde o temprano tendremos que volver a un flujo de material y energía acorde con la biocapacidad de la Tierra.


EQUO
ECOLOGÍA POLÍTICA EN ESPAÑA
Equo ha despertado mucha ilusión; unas 215.000 personas han votado a Equo como opción política en solitario, lo cual es una muy buena señal de cara al futuro y anima a todos sus miembros a continuar trabajando para ser más fuertes en las próximas convocatorias electorales. El resultado no ha sido el ansiado pero sí óptimo, en mi opinión, teniendo en cuenta la escasez de medios económicos (ya que el partido se ha negado a seguir la práctica de la solicitud de créditos bancarios), el escaso interés de los medios de comunicación por dar a conocer nuevas opciones políticas (lo que ha repercutido en que mucha gente aún a día de hoy desconozca EQUO) y la injusta ley electoral que ahoga a los partidos minoritarios.


EL ECOLOGISMO POLÍTICO ANTE EL NUEVO PANORAMA POLÍTICO ESPAÑOL
Tras el discurso de investidura y la formación del gobierno, Equo alberga pocas expectativas. El nuevo gobierno está formado por representantes de los mercados especulativos, ex directivos de empresas armamentísticas y defensores de lobbies. Por ejemplo, se ha dado a De Guindos la cartera de Economía; a un ex Lehman Brothers: banco especulativo causante, en gran medida de la crisis en la que nos encontramos. 
Por su parte Arias Cañete, el nuevo ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, siempre se ha caracterizado por su defensa de los lobbies agrícolas frente a las políticas medioambientales. Además es escandaloso que haya desaparecido la secretaria de Cambio Climático, en un momento en el que la lucha contra este problema, que amenaza al planeta, es fundamental y debería ser prioritaria. 
Por último que un ex directivo de empresas de armamento, como Pedro Morenés, ocupe la cartera de Defensa, tampoco se presenta como una buena opción y plantea muchos interrogantes sobre su idoneidad para desempeñar esta responsabilidad.

NEW DEAL VERDE:
Parte de la consideración de que la actual crisis a la que nos enfrentamos debe entenderse como una oportunidad de transformar nuestro sistema económico y social para que ofrezca a las siguientes generaciones un futuro basado en la estabilidad, la suficiencia del abastecimiento y la sostenibilidad.

Se apuesta por una revolución de los recursos para dejar atrás nuestra tendencia actual de
sobreexplotación y destrucción ambiental.

Se aboga por convertir a la Unión Europea en un espacio libre de transgénicos.

Una parte primordial de la agenda verde se centra en alcanzar un alto nivel de protección de los animales. Europa necesita unos niveles de protección mucho más elevados, tanto para los animales domésticos como salvajes. 

Se aboga por seguir trabajando para poner fin al transporte a larga distancia de animales, conseguir unas normas de bienestar más estrictas para la ganadería y una mejor aplicación de la legislación existente sobre bienestar animal. Se busca establecer las bases necesarias para que se detenga el comercio de pieles y que se sustituyan los ensayos con animales por otras alternativas.

Además de todas estas cosas, el manifiesto presenta toda una serie de medidas relativas al plano social. 

Los extractos aquí citados son sólo una muestra, el documento en PDF recomiendo que sea consultado directamente en: http://europeangreens.eu/fileadmin/logos/pdf/Manifesto_in_Spanish_final.pdf

*Azulina*

domingo, 15 de enero de 2012

Esclavitud en el siglo XXI

Que la teoría suele ir por un lado y la práctica por otro es algo que imagino que a estas alturas todos intuimos. A nadie se le escapa que fechas que constituyen hitos en nuestra historia, acaban limitándose a ser meras declaraciones de intenciones que apenas han servido para que recordemos que uno de los objetivos más importantes que la humanidad debe tener en mente es hacer de este un mundo más empático, concienciado y responsable con todos nuestros semejantes, con el resto de seres vivos y con nuestro entorno.

Es lo justo; no sabemos por qué estamos aquí y dudamos de nuestro papel en el universo pero como seres pertenecientes quizás a la especie más evolucionada de este mundo tenemos cuanto menos la obligación moral de ser consecuentes y responsabilizarnos de una vez de todos nuestros actos tanto individuales como colectivos. Esto incluye más que otra cosa rectificaciones y enmiendas a tantos errores que venimos arrastrando y hemos querido tapar bajo la alfombra como si aún arrastrásemos la minoría de edad mental.

El origen de la esclavitud se remonta a la noche de los tiempos y con el devenir de los años ha ido adoptando las más insospechadas formas. Condensar en un artículo todas y cada una de las que actualmente perviven es tarea imposible de manera que he optado por ofrecer unas pinceladas más o menos detalladas de las que a mi juicio son más destacables repartidas en tres ámbitos: la esclavitud humana, animal y medioambiental.

Antes de empezar quisiera remarcar mi opinión de que la solución a todos estos problemas es sabida por todos y no es ningún misterio: todo pasa por la consecución de una mayor sensibilización desde los ámbitos familiar, de la ciudadanía y de la educación que conllevaría replantearse patrones de conducta arraigados y también, por ejemplo, recursos cinematográficos y publicitarios que transmiten estilos de vida y modelos de comportamiento poco comprometidos con el fin de los males de nuestro tiempo.

El Informe sobre la Trata de Personas de 2011 revela que hay entre 200.000 y 400.000 mujeres que ejercen la prostitución en España, en más de 3.000 establecimientos. Según informes de prensa y funcionarios del gobierno, aproximadamente el 90 por ciento de las mismas son víctimas de la prostitución forzada y están controladas por redes organizadas que operan en todo el territorio nacional. 

Las recomendaciones que nos llegan a propósito pasan por medidas tajantes como el suministro de datos completos sobre procesos judiciales y convicciones por trata y la aseguración de su desagregación del contrabando y otros delitos de la prostitución así como por el juicio y la sanción con dureza a todos los funcionarios públicos cómplices en los delitos de trata.

Otras formas en las que cosificamos a otros seres humanos vendrían representadas por el tráfico de órganos, la explotación infantil en fábricas del tercer mundo o determinadas pautas de conducta imperantes en algunas sociedades que chocan y aplastan los derechos de determinados colectivos. Sin embargo, no es menos preocupante la expansión de la autoesclavitud. Con esto me estoy refiriendo al poder que ejercen en nuestra sociedad occidental sobremanera dos prácticas muy relacionadas entre sí: el materialismo y el consumismo.

Es por todos sabido que nuestra sociedad occidental, a medida que ha ido ganando posiciones en cuanto a la calidad de vida, parece haber retrocedido posiciones en la escala del desarrollo personal. Los avances materiales han ido de la mano de un retroceso cultural, intelectual y una crisis de valores que ha potenciado y amplificado comportamientos y consideraciones injustos como el tanto tienes tanto vales, la frivolidad, etc. 

El poder del dinero y la ausencia de inquietudes generalizada por el compromiso social en cualquiera de sus innumerables vertientes han dado origen a una sociedad vacía; sin nada que aportar al progreso de la humanidad. La vida ha querido hacerse simple y se ha pasado a equiparar la felicidad con la plenitud material. La evolución de nuestra especie ha llegado a este punto en el que la mayor meta de muchos de sus miembros es, por poner un ejemplo, hallarse en posesión de la última novedad de Apple.

Esclavitud animal:
En lo referente a este tema el problema subyacente es el mismo; los seres humanos hemos puesto en primer lugar el beneficio económico; la reducción de costes y el aumento de los beneficios frente a la apuesta por un comportamiento ético que no pusiera la balanza tan en desventaja a un proceso de cría y sacrificio ético para los animales destinados al consumo.

Hacer justicia ante esas situaciones es uno de los principales retos de este siglo. A pesar de las reglamentaciones, en las empresas cárnicas se siguen violando los derechos del animal; muchos sobreviven en condiciones de hacinamiento desde que nacen (aves) en naves industriales en las que son tratados como objetos. Otros ejemplos serían la realidad de las industrias peleteras o los espectáculos públicos que aún conllevan vejaciones y maltrato animal.

Corregir los métodos desacertados que aún se emplean en mataderos y granjas de explotación, apostar por la reconversión de empresas que amparan e implican maltrato animal en o para sus actividades o la vigencia de algunos sectores es un tema al que tarde o temprano tendremos que hacer frente.

Por destacar alguno a modo de ejemplificación me referiré al caso de la peletería. El empleo en nuestros días de las llamadas pieles de lujo; es decir las de aquellos animales que han sido sacrificados nada más que por su piel o una pequeña parte de la misma (como sucede con las chinchillas) es un claro rasgo de arcaísmo. Al margen de esto, la funcionalidad que puede ofrecer es similar a las pieles derivadas de animales que han sido sacrificados por el aprovechamiento múltiple de su cuerpo e incluso a los productos que la industria de las pieles sintéticas nos ofrecen en la actualidad. Vuelvo a reiterar: ¿por qué no apostar por un estilo de vida lo más respetuoso posible con nuestros iguales, con el resto de especies y con nuestro entorno?.

Esclavitud medioambiental:
La diferencia básica entre el ser humano y el resto de animales es su capacidad de adaptar el medio para sobrevivir en él; por el contrario, el resto de especies desarrollan cambios que les permiten adaptarse a las condiciones del medio en el que viven. Es esta diferencia una de las claves del por qué ha llegado nuestra especie a donde ha llegado. Sin embargo, hemos llegado también a un punto en el que la posesión de esa habilidad nos ha confundido y nos ha llevado a sentirnos que estamos por encima de medio que al fin y al cabo sustenta nuestra existencia.

Las deforestaciones masivas en reservas y áreas protegidas que se ejercen impunemente bajo los más diversos pretextos y con el beneplácito de gobiernos inoperantes, la esquilmación de los caladeros, la sorprendente negativa de los líderes mundiales a apostar por modelos energéticos limpios son algunos de los ejemplos más conocidos de una lista casi interminable de perjuicios medioambientales que causamos con nuestro hacer irresponsable e inconsciente.

Quisiera incorporar aquí un mensaje sacado de una reciente conferencia sobre ecología política que resume a la perfección esa realidad que hemos optado por evitar ver: “no existe un crecimiento infinito en un planeta finito. Es utópico pensar que podemos seguir viviendo en un sistema socio-económico por encima de los límites ecológicos del planeta.” Es por todo esto que, bajo mi punto de vista, otra de las metas del ciudadano de este siglo debe ser la conciliación de las actividades humanas con la preservación medioambiental, no es tarea imposible y las circunstancias, nos apremian a ello.

Las plantas son capaces de producir sus propios alimentos a través del proceso químico de la fotosíntesis, gracias al cual, expulsan el oxígeno necesario para que el resto de seres nos mantengamos vivos, las funciones de las diferentes especies (productores, consumidores: herbívoros, carnívoros primarios y secundarios y descomponedores) aseguran el mantenimiento del equilibrio natural y perfecto de los seres vivos.

Una hipotética extinción de insectos como la abeja o la hormiga llevaría al fin de muchas especies vegetales y animales y según los expertos las consecuencias de esos hechos podrían ser dramáticos. Sin embargo, una eventual extinción del ser humano fue analizada en el documental La Decisión de Gaia, en el que se muestra que en términos ecológicos no pasaría nada, ya que aportamos poco a los ecosistemas en los que vivimos, sólo gastamos, somos los grandes consumidores y nadie nos consume (somos el gran depredador).

En el resto de términos, la vida en el planeta mejoraría. Todas las apreciaciones están siendo reflejadas en los documentales La Vida sin Nosotros y La Tierra sin Humanos. Uno de tantos esfuerzos encaminados a hacernos ser conscientes no sólo de la grandeza de muchas de nuestras acciones sino también del profundo grado de negligencia e indiferencia presente en muchos de nuestros actos, ¿qué nos impide rectificar?.

_Azulina____